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Miércoles, Abril 25, 2012 - 00:00

En Faunia nos encontramos con una gran cantidad de ecosistemas, ambientación y pabellones temáticos.

Uno de los más llamativos es La Jungla, la mejor forma de viajar al amazonas sin moverte de Madrid. Nada más atravesar sus puertas sentiremos la humedad ecuatorial, parecida a cuando viajamos a alguna población cercana al mar. Este ambiente es recreado gracias a un control en el sistema de acondicionamiento que hace que se acerque mucho a la sensación real que viviríamos si nos encontráramos en el Ecosistema original.

Os recomendamos leer todos los carteles informativos que están a lo largo de la visita, dan muchos datos curiosos para este apasionante viaje. Poneros las mochilas y compartamos este aventura

¿Preparados?

Los sonidos del lugar llegan entre guacamayos, tucanes o trompeteros... casi podemos decir que hemos viajado en el espacio y cruzado el Atlántico con un chasquido de dedos. La visita comienza en la parte superior de la Amazonia, disfrutando de la belleza de las copas de los árboles, que se entremezcla con la niebla y la lluvia. A muchos de los animales es complicado verles a simple vista, ya que se encuentran escondidos entre toda la vegetación,  por lo que si uno afina el oído escuchará sus ruidos y los localizará en su interior.

Los Tití de Goeldi sorprenden a los visitantes con su mirada. Se trasladan saltando con sus cuatro extremidades. Una de las cosas más curiosas de esta especie es que se junta con otros monos, los Tamarinos, e incluso se van juntos a comer. Son unos seres bastante amigables.

Cada cierto tiempo se produce una lluvia tropical que hace que nos metamos completamente en situación. Los Bosques lluviosos que se representan tienen tres fases en su creación: el periodo de falla, el de formación y el de madurez. El Ecuador es el lugar más cálido del mundo.

A medida que vamos avanzando llegamos a la zona inferior. Aquí, en el Amazonas original, sólo alcanzan el 2% de los rayos del sol, debido a que hay árboles gigantes de 15 metros en el bosque que acaparan la misma. Bajo toda la galería vegetal se encuentran multitud de animales e insectos. Si pudiéramos "destapar" toda la vegetación quedaríamos impresionados.

El viaje dentro de la jungla, como si fuéramos unos grandes exploradores por un día, sigue con la visita a reptiles así como a las profundidades del río Amazonas y los manglares. Todo un descubrimiento de reptiles, anfibios y peces de todos los tamaños.

La ruta acaba en un lugar que nada más llegar despierta mucha tranquilidad: un túnel acristalado dentro del cauce del río donde vamos a encontrar a los impresionantes manatíes. Eran confundidos por sirenas por los marineros, aunque quizás comparten con los personajes míticos la sensación de querer quedarte mirándolos como hipnotizados.

Acompañando a los manatíes veréis árboles gigantes submarinos, peces tigre, raya o peces gato, entre otros. Una manera perfecta de acabar la visita a La Jungla y salir de nuevo al parque para seguir descubriendo las diferentes áreas temáticas.