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Jueves, Diciembre 1, 2011 - 00:00

La Matabuey (lachesis stenophrys), es una de las joyas del pabellón de Veneno de Faunia. Un dato interesante acerca de este género de serpientes es que recibe su nombre en latín debido a la Moira griega láquesis (la que echa a suertes), que medía el hilo de la vida de cada persona con su vara de medir y, por tanto, la duración de la vida correspondiente a cada persona.

Es la serpiente venenosa más grande del continente americano pudiendo llegar a medir hasta tres metros y medio. La nuestra, Limón, mide aproximadamente 1.20 metros.

Habita en varios países de Centroamérica como Nicaragua, Costa Rica o Panamá, entre otros, y es raro encontrarla en otros hábitats que no sean selvas tropicales de bosque primario (que no han sido alterados por el hombre).

Se trata de una especie de hábitos nocturnos que durante el día se encuentra escondida bajo la capa vegetal que tapiza el suelo de estos bosques. Habitualmente se alimenta de pequeñas aves y roedores.

En cuanto a las características reproductivas cabe destacar que esta especie pone huevos, mientras que especies de su misma familia, por el contrario son ovovivíparas.

Como todas las serpientes venenosas, su método de defensa frente a posibles amenazas es una rapidísima mordedura que llega a ser fatal en el 80% de los casos, incluso tras ser tratada con el antídoto.  Este veneno de acción muy rápida y posee factores hemorrágicos y miotóxicos (ataca a las fibras musculares), principalmente.

Esta especie se encuentra muy amenazada debido a la fragmentación de su entorno. Es extraño que no haya ningún tipo de programa de conservación que la proteja, aunque muchas organizaciones que trabajan a favor de su preservación intentan evitar la desaparición de los bosques primarios de esta región.

Limón, en concreto, es un ejemplar muy tranquilo y difícilmente estresable, aunque no duda en rozar el final de su cola contra la superficie del terrario, produciendo un sonido parecido al de las serpientes de cascabel cuando es molestada. Debido a su peligrosidad, siempre se extreman las medidas de seguridad para el manejo de este animal, ya que su mordedura es mortal.