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Javier Cacho, el investigador de la Antártida que estuvo grabando con TVE su experiencia en el polo con motivo de los 100 años de la primera expedición al continente helado.
Esta expedición estaba prevista originalmente para ser la primera en alcanzar el Polo Norte, pero se cambió el objetivo durante los preparativos al conocer la noticia de que había sido alcanzado por Robert Peary. Amundsen optó entonces por el Polo Sur, que todavía no había sido “conquistado”. La expedición fue un éxito; Amundsen y su equipo alcanzaron el polo el 14 de diciembre de 1911, con un mes de antelación sobre Robert Falcon Scott.
El científico congenió muy bien con uno de nuestros pingüinos rey, primo hermano de los de la película de animación Happy Feet, el pingüino emperador.
Además si venís a visitar a los pingüinos de Faunia podréis conocer a Chepi, un ejemplar de pingüino barbijo superviviente del huracán Katrina.
Nos gustaría compartir con todos vosotros una bonita historia de amor ocurrida en Faunia. Se trata de la historia de Tarde y Josito, una de nuestras parejas de guacamayos dorados y azules del Ecosistema de Jungla.
“Tarde” fue la última de los guacamayos en llegar a Faunia, allá por el 2001.Tendría que haber llegado con el resto de los loros, pero por varios motivos se retrasó, así que cuando llegó al parque los veterinarios exclamaron; ¡Por fin! ¡Llegó tarde! , así que… así se le quedó el nombre “TARDE”.
Era un guacamayo muy bonito, y enseguida congenió con otro de los loros de La Jungla, Josito.
Durante los años siguientes Josito y Tarde estrecharon sus vínculos; se acicalaban, jugaban… eran una pareja bien avenida y era evidente que se querían, pero nunca habían vivido juntos. El motivo era que el nido de Josito era un nido de soltero, sin espacio para una gran familia, por eso Eva Zarzuela, la responsable del Ecosistema de la Jungla aprovechó una reforma en su sector, para convertir el nido de Tarde en un dúplex más familiar.
Gracias a ello Tarde y Josito empezaron a pasar mucho más tiempo juntos. Tanto, que un día, apenas seis meses después, Tarde empezó a mostrarse más arisca hacia Eva… siempre se habían llevado muy bien, así que Eva intuyó que algo estaba ocurriendo; ¿quizás estaba a punto de ser madre por primera vez y estaba un poco nerviosa?
A los pocos días se confirmaron sus sospechas, ¡Tarde había puesto tres huevos! y Josito, el papá, defendía el nido frente a cualquier intruso.
Josito y Tarde eran una pareja sin experiencia, y Eva estaba preocupada; ¿sabrán cuidar de su descendencia?, ¿no serán muchos 3 hijos para ser la primera vez?… así que decidió no dejarlo todo a los primerizos padres, y optó por ayudarles: Para asegurarse la crianza de alguno de los pollitos subió uno de los huevos a incubar a la clínica veterinaria, y les dejó los otros a los papás.
Para sorpresa de todos, el primer pollito en nacer no fue el de los papás, sino el de la clínica veterinaria, y todos, veterinarios, cuidadores y biólogos participaron de su crianza. Este pollito fue bautizado cariñosamente como Paquirrín, y aunque aún hoy sigue siendo un pollo y no tiene plumas, no por ello deja de ser una auténtica belleza.
En el nido de la Jungla, sobre viruta de madera y papel los papás incubaron durante 28 días los dos huevos que les quedaban, y un día después del nacimiento de Paquirrín nació Emy.
Tranquilizando a Eva, Josito y Tarde se desvivieron por el cuidado de Emy desde el primer momento. ¡Tanto se aplicaron, que pese a ser más pequeño en edad, a los pocos días superó en peso a su hermano!,
El tercer huevo nunca llegó a eclosionar, y más adelante se comprobó que no había sido fértil.
Hoy Paquirrín sigue siendo algo más pequeño que su hermano, pero no es que Emy esté gordo, es que no hay nada que iguale los cuidados de unos papas comprometidos. Aún así, Eva les da un suplemento de verduras y maíz para que Emy crezca sano y fuerte, y él, lo que hace es lo que le corresponde a su edad, ¡crecer!
Los guacamayos son una especie fascinante en su forma de vivir en pareja. En la naturaleza estos animales viven en grandes bandadas, son sumamente fieles y una vez que han escogido a su compañero permanecen con él toda la vida. Josito y Tarde no son diferentes, y Emy y Paquirrín… dejarán el nido algún día para buscar su propia pareja. ¡Eva se encargará de que encuentren a la mejor!
Nuestro perezoso Bob cambia de casa. Este curioso y tranquilo animal nocturno, habitante de Sombras Silenciosas, va a ser trasladado a una instalación nueva que disfrutará él solo.
Hasta ahora vivía con las mofetas y los monos de la noche, pero éstos últimos, mucho más rápidos que Bob, le quitaban la comida, por lo que los cuidadores tenían que darle la fruta de la que se alimenta, en mano.
En la nueva instalación va a estar solo. Sus cuidadores le han colocado muchas ramas para que pueda trasladarse entre ellas, balanceándose son sus largos brazos, en un movimiento llamado braquiación, típico de esta especie y de algunos primates.
Algunas Curiosidades: Una digestión extremadamente lenta es por esta razón que descienden de las copas de los árboles aproximadamente una vez por semana para defecar. La temperatura de su cuerpo varía dependiendo del ambiente en que se encuentren, desde 24º – 33º C. En su pelo crecen algas que le pueden dar un color verde – pardo que le ayuda al camuflaje
El armadillo de seis bandas está acorazado por una lámina de duros anillos. Al no tener piel, no pueden soportar temperaturas muy bajas. En sus patas poseen garras semejantes a uñas que les permiten excavar la tierra para crear sus madrigueras.
Aunque se defienden con sus garras si es preciso, en general son animales tímidos, escapando de los depredadores en lugar de quedarse y luchar.
Son buenos nadadores y flotan porque almacenan aire y porque tienen una buena capa de grasa que también está relacionada con la escasez de alimentos en determinadas estaciones.
En las naciones andinas, su “caparazón” es utilizado para fabricar un instrumento musical, el charango, parecido a una guitarra. También se utiliza para confeccionar carteras femeninas.
También es muy apreciado como alimento. En la península del Yucatán se sirve en los más caros restaurantes como plato exótico.
Javier Gimeno, biólogo de Faunia, nos cuenta más curiosidades de este animal que puedes ver en Faunia en la zona de Sombras Silenciosas



