Archivo de febrero de 2012
Dura 30 días y, tras expulsar a la cría por la cloaca, ésta se desplaza al marsupio de la madre (bolsa abdominal) donde permanece unos 28 días. El destete se produce alrededor de los 12-17 meses. Hasta entonces, se las puede ver asomando la cabeza en la bolsa de la madre comiendo con ellas briznas de hierba.
Como salidos de la paleta de un pintor, los caballitos de mar nadan y se dejan flotar con elegancia y vistosidad en el acuario de Sombras Silenciosas.

Su gama de colores no sólo sorprende sino que además despierta la curiosidad de los visitantes. Desde los negros hasta los amarillos vivos e incluso tonos azulados, diferentes tonalidades que delatan su edad y exposición a la luz.
Me detengo a escuchar los comentarios de un grupo de personas del público que los observa maravillados “¡Qué bichos tan raros y qué colores tan diferentes! Seguramente pertenecerán a distintas especies”. Uno de nuestros acuaristas les saca de su error: “Todos pertenecen a la misma especie. Sencillamente, el color depende de la luz: mientras más intensa sea durante la fase de crecimiento del caballito, más pálida se vuelve la piel de éste.”Eso explica por qué los más pequeños son los negros y los adultos se reparten entre los amarillos resplandecientes y los brillantes anaranjados.
Bajo el efecto de la luz, los pigmentos de la piel se agrupan en angostas franjas dándoles una apariencia traslúcida. Si lo pensamos bien, están siguiendo una estrategia adaptativa camuflándose de los depredadores gracias a unas coloraciones denominadas armonizantes o de protección.
Este ejemplo de coloración nos muestra el importante papel que desempeña el sistema nervioso en la adaptación de los animales al medio. Una hermosa obra de arte acuática que podéis visitar, entre los animales nocturnos, en Sombras Silenciosas.
Agustín López, director biológico de Faunia
El Tití de Manos Blancas, también conocido como Tití Gris, se encuentra grave peligro de extinción. Sin embargo, esta especie todavía tiene una oportunidad gracias a un programa de Conservación internacional.
Fue en el año 2005 cuando diversos especialistas fueron conscientes del grave peligro que corría esta especie de primate, endémica de Colombia.
Se trataba de una especie amenazada y con una muy pequeña área de distribución (la más pequeña de todas las especies dentro de este género de titíes). Esto significaba la extinción a corto plazo si no se ponían medios para evitarlo. Y es que estos animales se enfrentaban a dos grandes peligros: la destrucción de su hábitat y el tráfico ilegal.
Se diseñó un programa de Conservación en cooperación con una ONG Colombiana (Fundación Biodiversa Colombia). Distintos Zoológicos de EAZA (Asociación Europea de Zoos y Acuarios) entre ellos Faunia a través de la Fundación Parques Reunidos, decidieron contribuir a nivel técnico y económico a la viabilidad de estas pequeños animales.
Actualmente el programa es coordinado en Colombia por ACOPAZOA (Asociación Colombiana de Parques Zoológicos y Acuarios) y cuenta con la participación de 8 zoológicos de Colombia y el apoyo de 21 Zoológicos europeos.
Tras cinco años de trabajo, el resultado ha sido muy positivo. Mientras que el 2006 la mortalidad era del 90% y la supervivencia de las crías era muy baja, en 2011 la mortalidad bajó al 20% y nacieron un total de 49 crías, contando el programa ya 26 parejas reproductoras.
Según los expertos este tipo de programas son fundamentales para la supervivencia de estas especies de forma continuada
Agustín López, Director Biológico Faunia


