Archivo de enero de 2012
Esta semana Veneno ha sido escenario de un espectáculo único de uno de nuestros reptiles más emblemáticos, la cobra real.
Tras estimular el celo de las tres hembras (Molly, Sweetie y Sama-Sama), bajando su temperatura y aumentando la humedad de sus instalaciones, los dos machos (Batman y Goldie) fueron incitados a la cópula mediante la dispersión de feromonas. Una fase preparatoria que dio paso al flechazo. Surgió así el feeling entre Sweetie y Batman.
Antes, el combate ritual entre los dos machos se midió, frente a frente, en miradas directas y golpes en la cristalera que les separaba hasta que, finalmente, Batman se alzó con la victoria.
Bajo condiciones controladas y la supervisión constante de nuestro responsable, Borja Reh, Sweetie accedió al espacio de Batman y éste inició su cortejo. Golpes en la cabeza, olfatear su cuerpo y todo un ritual, puramente instintivo, que desembocó en la sumisión de la hembra, pegando la cabeza al suelo.
La cópula ha sido todo un éxito. Un momento íntimo y apasionante en el que la pareja de reptiles entrelazaron sus colas durante más de dos horas.
La reproducción controlada de nuestras cinco cobras reales continuará hasta la primavera. Será entonces cuando construyan el nido, pudiendo alcanzar el metro de altura. Allí se cuidarán los huevos, a una temperatura y humedad constante, hasta su eclosión, dos meses después.
Si hay suerte, Sweetie podría realizar una puesta de entre 10 y 30 huevos. Desde el mismo momento de su eclosión, la madre se alejará de sus crías para evitar sentirse atraída por su olor.
Curiosamente, las pequeñas cobras son autosuficientes nada más nacer con colmillos ya formados y suficiente veneno para convertirse en potencialmente peligrosas.
Si os pasáis por el pabellón de Veneno, no dejéis de visitar a Sama-Sama, la representante oficial de las cobras reales. Mientras, sus compañeras estarán concentradas en otras labores.
¿Alguna vez te has declarado en 140 caracteres? En Faunia, nos hemos puesto romanticones y buscamos la declaración de amor más original nunca escrita a través de Twitter.
No tienes más que escribir la declaración de amor o frase más original con el hashtag #disparacupido ¡Muy importante! No te olvides de seguirnos en nuestra cuenta de Twitter @parquefaunia o no podremos mandarte un DM si, finalmente, ganas.
El elegido/a será premiado con la Cena San Valentín 2012 (para tí y tu pareja), el próximo 14 de febrero, que se celebrará en el Ecosistema Polar de Faunia.
Los más inspirados, podéis enviar todos los tweets que queráis siempre que cumplan las bases del concurso. Consultar bases.
Preparados, listos…#Disparacupido. Tenéis tiempo hasta las 14:00 horas del 10 de febrero de 2012.
¡Suerte! Y que gane el ingenioso más romántico.
Han sido seis meses de tratamiento y minucioso seguimiento veterinario que, por fin, han dado resultado. Fiona y Escarola han regresado al túnel del Amazonas, en el Ecosistema de la Jungla en FAUNIA, tras permanecer en cuarentena, desde el pasado mes de julio, ante la falta de afinidad de la madre hacia la recién nacida.
¡El objetivo está conseguido! Se ha reafirmado el vínculo materno-filial y lo pudimos comprobar en cuanto la madre cruzó la compuerta de la cuarentena.
Fueron momentos de incertidumbre. Fiona fue la primera en dar el paso y en ayudar a su hija a que también atravesara la frontera convenciéndola con sonidos y cantos de sirena (como se conocen las voces de los manatíes antillanos, pertenecientes a la orden de los sirénidos).
Una vez en el Amazonas, la actitud de Fiona hacia Escarola no pudo ser más protectora. La abrazó con sus aletas, la dio de mamar e incluso la ayudó a subir a la superficie. Escenas realmente emotivas que, en Faunia, vivimos con gran expectación y pusieron de manifiesto que nuestra Fiona es una gran madre.
Una maternidad con altibajos
La historia de estas dos manatíes antillanas, únicos ejemplares existentes en España, se remonta al pasado mes de julio, cuando Escarola viene al mundo por parto natural, con un peso de 19,200 kilogramos y algo más de un metro de longitud. El alumbramiento fue bien hasta que, a los pocos días, Fiona, la madre, comienza a mostrar síntomas de inapetencia y falta de apego a la recién nacida centrando su instinto maternal en su primer hijo, Lluma, nacido dos años antes.
Para evitar esta situación, se decide aislar a madre e hija en un mismo espacio y comienza un largo y complejo tratamiento veterinario centrado en estabilizar el estado hormonal de la madre y afianzar los instintos materno-filiales. Han sido seis meses repletos de altibajos hasta que, finalmente, el estado de ambas se ha estabilizado.

Llegó a Faunia como una superviviente del huracán Katrina y se ha convertido en una de las habitantes más queridas del parque. Chepi, la pingüino más veterana del ecosistema de los Polos, ha superado con creces los pronósticos y la esperanza de vida de esta especie que, en cautividad, alcanzan los 20 años.
Cuando se han cumplido, este mes de enero, seis años de su llegada a Faunia, esta pingüino barbijo ronda ya la treintena y presume de un excelente estado de salud que se refleja en su analíticas. A pesar de que una escoliosis curva su espalda, haciéndola popularmente conocida como Chepi , y unas cataratas le impiden una visión nítida, la podemos ver nadar y comer espadín, su manjar preferido, de la mano de sus cuidadores, único gesto que delata su edad y la hace un poco diferente a los demás.
El pasado 1 de enero, cumplió 25 y, el próximo seis de febrero, será el sexto aniversario de su desembarco, junto a otros 16 barbijos rescatados del Katrina. Nuestra entrañable Chepi ha despertado la admiración y respeto, no sólo entre las siete especies que habitan en la Antártida de Faunia sino también entre los cuidadores.


