Archivo de septiembre de 2010
Faunia va a empezar el otoño con fuerza: una instalación de cocodrilos
Dentro de poco tiempo podréis disfrutar de una de las especies más enigmáticas del mundo animal: los Cocodrilos del Nilo.
La nueva instalación se ubicará justo a la entrada del parque, al lado del Teatro Lago. “La idea iniciar del edificio era que se utilizase para ampliar el área temática de El jardín del Edén, pero hace un año se decidió crear algo nuevo”, explica Agustín López Goya, director técnico y biológico de Faunia.
Este pabellón tiene alrededor de 500 metros cuadrados y, seguramente, se trate de la instalación de cocodrilos más grande de España. La instalación se divide en dos partes con el fin de poder trabajar mejor y evitar el contacto directo entre cuidadores y cocodrilos. De esta forma, el estanque estará separado por una compuerta. Dicho estanque tendrá 75 metros cúbicos y estará rodeado de zonas de roca calefactada y zonas de playa.
También habrá una sala de manejo “por si hay que tratar a algún animal o hay que hacer algún tipo de revisión. Nuestra idea es acostumbrarles a que coman en la playa que está junto a esta sala”, explica el director técnico.
La temperatura del pabellón será de 26-28 grados centígrados que se conseguirá gracias un sistema de climatización autónomo. “El agua también tendrá la misma temperatura y será calentada con placas solares “con el fin de seguir el protocolo de Kioto y utilizar energías renovables, algo fundamental en Faunia”, asegura Agustín.
En total, la nueva instalación contará con 8 cocodrilos que vendrán de un parque de Jerez. No estarán solos, pues tendrán la compañía de peces, tortugas y aves.
Los visitantes tendrán la posibilidad de conocer muy de cerca a esta curiosa especie: “Habrá una visión subacuática, por lo que se podrá ver a los animales a través de los distintos miradores acristalados y a diferentes alturas”, comenta el director técnico.
Durante estos días se están ultimando los detalles, haciendo las últimas pruebas en el tanque y limpiándolo a fondo para que todo quede reluciente ante la llegada de los nuevos visitantes.
No son tan venenosas como la Coral, pero de aspecto son prácticamente iguales.
No cabe duda de que nos encontramos en una época en la que la reproducción de diferentes especies es constante. En Faunia no paran de nacer criaturas, y en esta ocasión nos acercamos hasta el mundo de las serpientes.
En este vídeo puedes ver a las serpientes denominadas Falsa Coral. Reciben este nombre porque tienen un dibujo muy parecido a las venenenosas (serpientes Coral).
Gabriel, veterinario de Faunia, nos ha contado que al nacer miden entre 10 y 12 centímetros, pero pueden llegar a alcanzar los 60-80 centímetros. Como ves en este vídeo, son también muy manejables: “Cuando son pequeñas son más agresivas, pero cuando crecen son más sociables”.
Una de las curiosidades de esta especie, es que se alimentan de otras serpientes en su hábitat natural, aunque en Faunia “no está en nuestro stock de alimentos”, bromea Gabriel. “Aquí se le dan proteínas, pues es una animal carnívoro, como pequeñas ratitas. Suelen comer una vez a la semana o cada quince días”.
Las serpientes mudan continuamente: “La muda es el crecimiento del animal, Cuando son pequeñas mudan casi cada vez que comen, quitase la para poder crecer”, añade el veterinario de Faunia
¡Ya conoces un poco más a este peculiar animal!
¡Hablamos con uno de los padres adoptivos!
Gabriel es uno de los veterinarios de Faunia que se ha hecho cargo de la cría de pingüino magallánico abandonado por sus padres cuando aún era sólo un huevo. Eso sí, sólo seis semanas más tarde, de cría tiene poco: “Nació con 64 gramos y ahora, cinco o seis semanas más tarde, pesa dos kilos y medio, lo que significa que en poco tiempo ha habido un desarrollo muy grande”.
En breve alcanzará el tamaño de un adulto, pero aún le quedan muchos cambios por experimentar: “Todavía tiene el plumón de nacimiento y ahora tiene que cambiar a su primer plumaje de adulto. Hasta que eso no ocurra no le podemos cambiar a otra instalación. El siguiente paso será que se pueda bañar y que aprenda a utilizar su glándula uropígea, una glándula en la base de la cola gracias a cuya secreción de grasa recubre su plumaje. Eso les da impermeabilidad, no se mojan y no pierden la temperatura.”, explica Gabriel.
¿Y por qué unos padres abandonan a la cría a su suerte? “No es algo extraño en jóvenes. Los animales tienen que aprender de otros y de sus propios errores. Algunas cosas son innatas, como lo de incubar, pero a lo mejor lo hacen en otro lado. ¡No sería raro verle incubar una piedra!”.
A pesar de que esta adopción ha sido un éxito, no es algo de lo que Gabriel se sienta especialmente orgulloso: “Desde un punto de vista profesional, como veterinario, cuando tienes que criar a un animal significa que algo ha salido mal: o que los padres han abandonado a la cría o que han fallecido. Hay que favorecer la reproducción y que sean los padres los que cuiden a las crías. Nuestro objetivo no es criarlo nosotros”, argumenta.
A pesar de que hasta ahora todo ha salido bien, todavía queda mucho por hacer: “Nos queda encuadrar al animal en el grupo. Hasta ahora lo más parecido que ha visto a su especie es un peluche de pingüino. Hasta ahora sólo ha visto a humanos”.
¿Y cómo es este pingüino magallánico? “Es una máquina de hacer caca”, bromea Gabriel. “Son bastante ‘guarretes’ y comen mucho. Nos está rompiendo el presupuesto en pañales. ”
Aunque sus cuidadores le han puesto el nombre de ‘Rellenito’ –se alimenta estupendamente- Faunia busca tu colaboración. Todos aquellos interesados en aportar sus sugerencias para dar un nombre a este pequeño pingüino lo pueden hacer a través de la página de Faunia en Facebook.
